
El reencuentro de un hombre y el pez que llevó a un acuario porque había crecido mucho: el animal lo reconoció
Buenos Aires, 13 agosto (NA) -- La historia de un pez gato de cola roja (Phractocephalus hemioliopterus) llamado "Gordo" conmovió a la provincia de Santa Fe luego de que el ejemplar tuviera que aband...
Buenos Aires, 13 agosto (NA) -- La historia de un pez gato de cola roja (Phractocephalus hemioliopterus) llamado "Gordo" conmovió a la provincia de Santa Fe luego de que el ejemplar tuviera que abandonar su pecera doméstica para ser trasladado a un acuario, debido a que había crecido más de la cuenta.
El pez, que ahora vive en el bioparque Temaikén, recibió la visita de Julio, su dueño, quien viajó junto a su familia el martes para conocer el nuevo hogar de "Gordo". El emotivo reencuentro se hizo viral, ya que el animal reconoció al hombre y no se despegaba del vidrio para interactuar con él.
UN CRECIMIENTO DESMEDIDO
El caso fue difundido por el medio local Aire, cuando Julio contó que había comprado distintos peces y que, con el paso del tiempo, “Gordo” creció sin parar. Incluso relató que el pez llegó a comerse a otros y obligó a cambiarlo de pecera en varias ocasiones.
“Si yo lo hubiese sabido, no lo compraba”, lamentó el hombre en diálogo con dicho medio, ya que el ejemplar pesa actualmente siete kilos.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, cuando la situación se volvió insostenible, ya que ninguna pecera alcanzaba, la familia inició la búsqueda de un lugar más adecuado.
EL REENCUENTRO
Julio, junto a su esposa Gladys, su hijo Joel y un equipo de Aire, emprendió la travesía para ir a visitar a “Gordo” a su nuevo hogar, adonde fue trasladado en un tanque plástico especialmente preparado, con agua sin cloro, control de temperatura y un sistema de oxígeno.
“Él vivía en una pensión y ahora vive en un hotel 5 estrellas. Es un momento hermoso para nosotros; el sueño que yo tuve es que él esté acá y esto es una maravilla”. —sostuvo Julio, notablemente conmovido por la situación.
"Se vino justo adonde estamos nosotros. Parece increíble, pero no se va de la vidriera. No tengo palabras", expresó el hombre, quien pudo comprobar que su mascota ahora habita un mejor lugar.
Agencia NA